La nueva ópera de Carlo Constantini, con libreto de Olivia Mortis, se estrenará en Barcelona los domingos 22 y 29 de noviembre a las 19:00 h en el Teatro del Espai Tísner del Centre Cívic Cotxeres Borrell.

¿Y si el monstruo nunca fue Medusa?

De esa pregunta nace MEDUSA, una ópera de cámara contemporánea que recupera uno de los mitos más reconocibles de nuestra cultura para trasladarlo al presente y observarlo desde otra perspectiva. Una historia sobre poder, memoria, violencia y las estructuras que participan en la construcción de aquello que terminamos llamando “monstruo”.

Con música y dirección de Carlo Constantini y libreto de Olivia Mortis, MEDUSA propone una puesta en escena íntima en la que música, interpretación, luz y dramaturgia visual en vivo construyen un mismo universo escénico.

Un mito antiguo en un escenario contemporáneo

En esta versión, Medusa ya no pertenece a un mundo habitado por dioses y criaturas mitológicas. Es una joven situada frente a una mesa de interrogatorio.

A partir de ahí, el mito comienza a resonar en el presente.

La obra aborda las violencias de género y las relaciones de poder desde una mirada contemporánea, no para reconstruir literalmente el relato clásico, sino para preguntarse cuánto de aquellas estructuras continúa existiendo bajo otros nombres, otros cargos y otros espacios.

La historia se desarrolla alrededor de Medusa y de los diferentes personajes que aparecen durante su recorrido. Frente a ella surge Atenea, ahora convertida en oficial, pero también aparecen otras figuras vinculadas a un mismo sistema: un profesor, una doctora forense y una jueza.

Una particularidad de la dramaturgia es que estos cuatro personajes son interpretados por una misma cantante. Así, mientras la soprano permanece como Medusa durante toda la obra, la mezzosoprano transforma su voz, cuerpo y carácter para encarnar diferentes rostros de la estructura que la rodea.

Dos voces para contar una historia mucho más grande

Lily Holtzman, soprano, interpreta a Medusa, centro emocional y narrativo de la obra.

A su lado, la mezzosoprano Tania González asume el desafío de interpretar varios personajes: Atenea, el profesor, la doctora forense y la jueza. Esta decisión va más allá de una elección de reparto: permite que distintas figuras de autoridad parezcan surgir de una misma maquinaria que cambia de rostro mientras la protagonista permanece frente a ella.

El piano completa el universo sonoro de la obra, pero tampoco funciona únicamente como acompañamiento. En MEDUSA adquiere una presencia casi dramática: interviene, tensiona, recuerda y dialoga con aquello que ocurre sobre el escenario.

Una ópera que también se construye con imágenes

Uno de los elementos centrales de MEDUSA es su dramaturgia visual en vivo.

La puesta en escena parte deliberadamente de pocos elementos físicos. Una mesa, unas sillas, las intérpretes y la luz permiten que sea la proyección la que abra otros territorios: recuerdos, espacios mentales, fragmentos, dibujos, texturas y transformaciones visuales.

Mediante dibujo, collage, video y manipulación de imagen en tiempo real, el espacio proyectado dialoga con la música y con las acciones de las intérpretes.

La imagen, por tanto, no pretende decorar la escena.

También interpreta.

Esta relación entre lo musical, lo teatral y lo audiovisual forma parte de la búsqueda de MEDUSA por explorar nuevos lenguajes para la ópera contemporánea y, al mismo tiempo, construir una producción capaz de adaptarse a diferentes espacios y contextos.

Música contemporánea sin levantar un muro frente al público

Musicalmente, MEDUSA se mueve entre la tensión, la disonancia, la introspección, el sarcasmo y momentos de gran carga emocional.

Pero uno de los objetivos fundamentales del proyecto es que la experimentación musical no se convierta en una barrera.

La estructura narrativa busca permitir que el espectador pueda seguir la historia, comprender el texto y establecer una relación emocional con los personajes aunque nunca antes haya asistido a una ópera contemporánea.

Porque MEDUSA nace también de otra inquietud: acercar nuevos públicos a la creación operística actual y demostrar que experimentar con sus lenguajes no significa renunciar a contar una historia.

Una obra que no busca cerrar la conversación

En el centro de MEDUSA hay una palabra: empatía.

La obra no pretende entregar al espectador una conclusión cerrada ni indicarle qué debe pensar. Prefiere utilizar un mito que forma parte del imaginario colectivo para cambiar el lugar desde el que lo observamos.

¿Qué ocurre cuando escuchamos la historia desde la perspectiva de quien fue convertida en monstruo?

¿Quién construye realmente a ese monstruo?

¿Y cuánto hay de aquel antiguo mito en las estructuras que seguimos habitando?

MEDUSA quiere que algunas de esas preguntas sobrevivan al último acorde y acompañen al público cuando abandone el teatro.

Equipo artístico

Música, idea original y dirección: Carlo Constantini
Libreto: Olivia Mortis
Medusa, soprano: Lily Holtzman
Atenea y otros personajes, mezzosoprano: Tania González
Dramaturgia visual y videoproyección en vivo: Carlo Constantini

Estreno en Barcelona

MEDUSA – Ópera contemporánea

📍 Teatro del Espai Tísner
Centre Cívic Cotxeres Borrell · Barcelona

📅 Domingo 22 de noviembre de 2026
📅 Domingo 29 de noviembre de 2026

🕖 19:00 h

🎟️ Entradas disponibles en lumbria.es

Una mesa. Dos voces. Un mito que creíamos conocer.

¿Y si el monstruo nunca fue Medusa?

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