Durante los últimos meses tuve la fortuna de acompañar un grupo de actores y actrices en un proceso de formación que fue mucho más allá del aprendizaje técnico. Fueron seis meses de entrenamiento actoral y escénico en los que trabajamos herramientas de interpretación, escucha, improvisación, construcción del personaje, presencia escénica y exploración de la verdad emocional.
El objetivo nunca fue únicamente actuar. Buscamos desarrollar una voz propia, una manera singular de habitar la escena y de dialogar con aquello que nos atraviesa: la memoria, la ausencia, la espera, el miedo, el humor y el deseo de comunicar.
A esta primera etapa le siguieron tres meses intensos de preproducción y creación de los trabajos finales. Cada participante emprendió una búsqueda personal que desembocó en tres monólogos originales, atravesados por temas tan universales como la soledad, la espera y la migración, así como en la realización del cortometraje La Visita Inesperada, una tragicomedia de tintes oscuros en la que el humor cotidiano convive con la fragilidad de la existencia.
Pero este proceso también significó para mí un aprendizaje profundo. A lo largo del taller fui desarrollando un laboratorio de creación que me permitió explorar nuevas formas de trabajo y asumir, desde la curiosidad y el entusiasmo, las distintas etapas de la realización audiovisual. Escribí el guion de La Visita Inesperada especialmente para el grupo, pensando en sus sensibilidades, sus posibilidades expresivas y la energía humana que se había ido construyendo durante meses de trabajo compartido.
Ese laboratorio se convirtió en un territorio de exploración donde pude involucrarme en la dirección, la filmación, la iluminación, la edición, el etalonaje, la composición y el diseño sonoro, así como en muchas otras tareas propias del proceso cinematográfico. No desde la idea de abarcarlo todo, sino desde el deseo genuino de comprender cómo dialogan entre sí las distintas capas que construyen una obra.
Encuentro algo profundamente bello en la existencia de estos espacios. Son lugares donde la enseñanza y el aprendizaje dejan de estar separados; donde quien guía también descubre, se equivoca, experimenta y vuelve a empezar. Cada proyecto se convierte entonces en una oportunidad para ensayar nuevas preguntas y ampliar los límites de la propia práctica artística.
La presentación final del Taller del Actor 2026 es el resultado visible de ese recorrido. Pero, sobre todo, es la celebración de un grupo que se permitió explorar, arriesgar y crecer en comunidad.
Cada monólogo, cada silencio y cada imagen del cortometraje guarda la huella de esos nueve meses de trabajo compartido. Y quizá esa sea una de las mayores virtudes del teatro y de la creación colectiva: recordarnos que, aun cuando hablamos de la soledad, nunca estamos completamente solos.
Presentación Final del Taller del Actor 2026
📅 10 de julio | 19:00 h
📍 C. Vila i Vilà, 76
Los participantes del taller Ramona Jiménez, Cecilia Marcos y Jesús Sánchez presentarán tres monólogos que abordan temas profundamente humanos y actuales:
✨ Soledad
✨ Espera
✨ Migración
Además, se proyectará el cortometraje “La visita inesperada”, realizado como parte del trabajo de interpretación desarrollado durante el taller.
🎬 Dirección y facilitador del taller: Carlo Constantini
🎟️ Taquilla inversa
¡Os esperamos para celebrar juntos el cierre de esta experiencia teatral!
Sinópsis:
“La visita inesperada”
Dos hermanas ancianas viven una tranquila rutina marcada por las bromas, los recuerdos y la soledad. Una noche, la llegada inesperada de un joven que asegura ser un familiar lejano alterará la calma de su hogar. Mientras una extraña sensación invade la casa y viejas heridas salen a la superficie, las hermanas descubrirán que algunas visitas llegan para cambiarlo todo.






